LA EDUCACIÓN DIGITAL UNA NUEVA ERA DEL CONOCIMIENTO

ANTONIO M. BATTRO, PERCIVAL J. DENHAM

Howard Gardner. Graduate School of Education. Harvard

pagina 57-59

Argentina Buenos Aires

La capacitación permanente

Este tema es el eje de la transformación hacia una educación digital. Hay que tomarlo muy en serio. No solamente en sus aspectos tecnológicos, sino en todos los necesarios para abrir el proceso educativo al mundo. Es preciso crear la conciencia de la necesidad de una capacitación permanente. A medida que se acelera la innovación tecnológica se hace más evidente la angustia de quedar rezagado, no sólo de perder el tren del conocimiento sino de perder el trabajo para el cual nos hemos formado. Además, las carreras profesionales tienden a acortarse para no seguir arrastrando conocimientos obsoletos y sobre todo para no postergar 56 indebidamente la entrada al mercado laboral. Por todo ello es urgente reflexionar sobre los ciclos de capacitación permanente y obrar en consecuencia. Ante todo, la libertad de aprender es una condición que no puede ser negociada. Desde esa libertad, surgirán códigos y pautas futuras para una educación globalizada. En este proceso, hay que encontrar el placer de aprender, la emoción de dominar una nueva herramienta y evitar el temor y la ansiedad que produce el cambio. Buscar los mejores “profesores de profesores”, ampliar los criterios de la enseñanza, plantear nuevas metas y objetivos. En definitiva, aprender a enseñar mientras se aprende, aprender junto con los alumnos, aprender de los alumnos, aprender investigando.

El intercambio cultural

Nadie duda de la importancia del intercambio cultural para un aprendizaje. Los viajes educativos fueron y serán de gran valor en este proceso. Pero la educación actual cuando permanece encerrada en una isla no puede ver más allá de sus narices. Un intercambio inteligente, por el contrario, aumenta nuestra capacidad de aprender, de comprender y de aceptar otras formas de aprender. Llegará pronto el día en que aprender en un aula aislada, sin conexiones, no tendrá sentido alguno. El aprendizaje será global, interconectado, intercambiable y multicultural desde un comienzo. ¿Qué sucedería si una pared entera del aula se transformara en un “muro virtual” conectado permanentemente a un ambiente escolar de una cultura muy diferente a la nuestra? Hemos visto algo semejante en una empresa que cuenta con una “pared digital” para conectar dos sedes separadas por cientos de kilómetros. ¿Qué esperamos para seguir este ejemplo en el campo de la educación? ¿Cómo sería ese aprendizaje? ¿Qué aprenderíamos? ¿Cómo creceríamos? No creemos que este retardo sea sólo cuestión de dinero, sabemos que es algo más grave aún, se trata de una enorme falta de imaginación. El cambio mental ¿Qué significa cambiar? Es obvio que cambiar por cambiar no tiene sentido alguno, pero renovarse constantemente es algo fundamental en todo proceso vital. Hay que aprender a superar los temores al cambio dentro de la comunidad escolar. Es importante trabajar esos temores, analizarlos en profundidad, discutirlos en grupo entre educadores y con nuestros alumnos. Imaginemos una situación sin escuelas, donde todos nos viéramos obligados a aprender desde nuestras casas. ¿Cómo sería ese aprendizaje? Imaginemos una catástrofe que impidiera que se fabrique más papel ¿podríamos aprender sin el soporte del papel? Ejercicios mentales de este tipo quitan telarañas mentales. Para ello deberíamos proponer una reingeniería educativa. Generalmente aceptamos las cosas como son y rara vez nos ponemos a pensar si podrían ser mejor. Para ingresar en la era digital resulta imprescindible abandonar la rutina diaria y crear un cordial ambiente de reflexión y de renovación. Apartar los vicios y modelos de siglos de educación presencial y centrípeta para abrirnos al nuevo mundo digital y centrífugo es una tarea ardua, pero algunos ya han quemado las naves… El pensamiento crítico En la educación actual, se acepta con naturalidad (o con resignación) que “alguien” (del ministerio, de la dirección escolar, o de cualquier otra parte) piense por nosotros, nos diga qué hacer, cómo, cuándo y dónde debemos enseñar y aprender. Preferimos seguir las reglas impuestas desde afuera que correr el riesgo de ser autónomos. Muchas veces aquellos docentes que dicen pensar lo contrario, al estar frente a un aula obedecen ciegamente pautas convencionales sin fundamento y se cierran al mundo. Pero si los docentes no desarrollan un pensamiento crítico sobre sus propias acciones educativas, incluso sobre las más triviales, difícilmente podrán transmitirlo a los alumnos. Nosotros utilizamos el “test del timbre”, que recomendamos aplicar para medir el grado de conservadurismo de una escuela. Todos sabemos que no hace falta tocar un timbre (o una campana) para llamar o salir de clase. Basta consultar su propio reloj. Sin embargo, pruebe el lector y verá. Los argumentos para seguir ordenando las horas con un timbrazo son inagotables, todos igualmente falsos. Muchos de ellos se remontan a esquemas fabriles del siglo pasado. En muchos lugares sería más fácil instalar una computadora de alta tecnología, que abolir el timbre, un artefacto de muy baja tecnología. Aquí hay una confusión conceptual grave que revela un estado aún primitivo del proceso de transición hacia la autonomía del aprendizaje. Vivimos inmersos en plena heteronomía, incluso en actos tan triviales como los que ordenan el horario escolar.

La comunicación interna

Es importante crear el espacio y el tiempo para la reflexión crítica, para experimentar sin temor, con responsabilidad y en libertad. En este sentido hemos comprobado con satisfacción que el intercambio de mensajes digitales, por correo electrónico, afianza la confianza y la libertad de expresión dentro de la comunidad escolar. Y, lo que es más importante, habilita a todos a cruzar las fronteras de los puestos jerárquicos. La red digital permite dialogar tanto con las autoridades como entre pares o subordinados. El texto (bien) escrito tiene mayor poder de convicción que la oratoria vana, que el apercibimiento apresurado.  La Educación Digital Versión Internet La red escolar que llamamos Intranet, la que conecta a todos los miembros de la comunidad educativa de la institución, exige respetar una etiqueta y crear un nuevo estilo en los mensajes electrónicos. Ello ayuda grandemente a disminuir los conflictos entre personas, no es un medio invasor, nos ayuda a reflexionar antes de responder a una crítica. Lo decimos con conocimiento de causa pues lo experimentamos continuamente, es más, cuando por alguna razón se suspenden los mensajes electrónicos, se vive el momento como una regresión. Además, el correo electrónico tampoco tiene fronteras geográficas cuando los mensajes salen del local escolar y se envían a una red mundial como Internet. Aquí intervienen otros aspectos que por su novedad merecerán mayor estudio.

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